domingo, 21 de enero de 2018

Por mera flojera, la verdad.

Esta entrada tiene un solo objetivo, único, directo y esclarecedor: explicar "Las Cybergallinas. Escena I" 

Resulta que esa historia se me ocurrió un día en un tuit y me dio mucha risa pero no se me dio por hacer un hilo ni nada de eso, luego quise escribirle una nota en el blog y más tarde pensé en escribirla a mano. 

Cómo soy muy floja y abandonada ninguna de esas opciones se dio pero la idea de terminar la historia seguía conmigo así que pensé "voy a grabarme contando la idea y luego la transcribo" pero como mi nivel de flojera es demasiado alto cuando vi que el audio tenía cinco minutos y no había ni acabado de describir un agente de la historia sufrí un ataque serio de "no puede ser, esto no va a pasar jamás" 

Igual no quería abandonar la bendita historia entonces opte por hacerme de todas las herramientas tecnológicas posibles en este bello momento de la tecnologia y decidí que la voy a contar en mi cuenta de soundcloud pero -y este pero sí es el colmo de los peros- ya había grabado algo y no quería volverlo a grabar así que, ¿qué hice? subí el audio así "sucio" con eco y con dos notificaciones de whatsapp sonando a la mitad. 

Espero sepan perdonar mi grosería de subir una cosa tan horrible pero en recompensa el siguiente audio será sin eco y sin notificaciones con argumento, inicio y nudo porque este audio solo fue para explicarles la severa importancia de empezar a construir las cybergallinas. 

No siendo más, acá les dejo el link. 

https://soundcloud.com/karol-vanessa-izquierdo/las-cybergallinas-escena-i

ATENTA A LOS COMENTARIOS PARA INVENTARLE PERSONAJES INTERESANTES A LA HISTORIA. 

martes, 9 de enero de 2018

Recuérdame


Escucho una canción exageradamente emotiva para mí mientras escribo esto, así que todo es cien por ciento sentimientos. Dicho eso, inicio: 

Este fin de semana que pasó estuve con un amigo haciendo de todo, poniéndonos ontológicos y místicos, hablando de la trascendencia del universo y viendo netflix y entre conversaciones que iban y venían terminamos hablando de nuestros amigos, los suyos y los míos y durante la charla el solto una frase que en el momento me pico pero no le di revuelo porque no la analice ahí mismo. 

Él dijo: "desde que la conozco solo he pasado cuatro días sin hablar con ella"

Esto lo dijo mientras me explicaba la relación que existe entre él y una chica, dijo cosas más interesantes como que los unía el gusto por cosas exageradamente específicas y pues dejó claro que tenían una relación a un nivel inimaginable.

Y bueno, ha pasado que mientras repetía por enésima vez una canción que no logro entender del todo pero siempre logra ponerme emotiva he recordado la frase y sentí un estrujon en el corazón. 

Nunca he sido constante con nada, ni con los trabajos, ni con los intereses ni con los amigos; constante no significa que abandono solo que voy y regreso mucho no soy permanente, no logro serlo y no sé como serlo pero sé también que la gente a tu alrededor sí puede ser constante (y esto es un pensamiento muy egoísta yo sé) y permanecer en tu vida. 

Soy la clase de gente que habla una vez al mes con la mejor amiga y no siente que este mal, entonces no sé por qué me dolió tanto una frase que sé que es la realidad para la mayoría de la gente. 

La gente sí habla mucho con sus amigos. 

Con él puedo pasar más de un mes sin hablar y saludarnos como si nada, y nunca había pensado que fuera malo. 

Creo que lo que me incordio de la frase fue el tono, dijo "no he pasado más de cuatro días sin hablar con ella" con devoción, como si necesitara de sus palabras para ser. 

Tal vez simplemente sea la emotividad que me corre por el cuerpo la que me haga pensar así pero me parece que no tener a alguien que diga con devoción que no puede pasar más de cierto tiempo sin hablar conmigo esta mal. 

En cierta forma puedo decir que estoy celosa de ella porque logra que la gente la quiera y la necesite y tal vez ni lo sepa. Eso debe ser hasta un don. 

Ahora siento de nuevo que mi forma de querer esta mal, que soy como un accesorio en la vida de la gente y sí me pone triste pero no sé cómo no ser así.