miércoles, 6 de julio de 2016

Por no hacerme caso

Has oído que dicen que nunca te debes arrepentir de las decisiones que tomas en la vida porque ellas te llevaron a donde estas, bueno, eso es pura mierda.

Creo que tengo todo el derecho del mundo a arrepentirme si considero que me equivoque mundialmente con algo que dije, con algo que hice hasta con algo que pensé.

Me arrepiento siempre de dormir esos cinco minutos más, me arrepiento de no comprar más verduras, me arrepiento de no escribirle a mis amigos tanto como quisiera solo porque creo que no tengo nada que decirles, me arrepiento mucho dejar ir oportunidades interesantes, y me arrepiento muchísimo de haber intentado una relación contigo.

Siento que las señales estaban ahí pero no les di importancia porque no creí que llegarías a ser importante, no creí que en el futuro tendría que preocuparme de "eso" pero he ahí el primer error.

Ese es el primer arrepentimiento en esta cadena de arrepentimientos, no haberme hecho caso cuando me di cuenta que esa cosa rarita de tu vida no encajaba en la mía pero bueno, quién se preocupa por eso cuando apenas llevas cinco minutos saliendo con alguien.

Luego, debí haber notado la velocidad, realmente la noté pero tampoco le di importancia porque quién se preocupa por los afanes de alguien a quién esta conociendo. Ahí tampoco me hice caso.

No voy a hacer la lista completa de arrepentimientos que me generas, solo busco una forma de desahogar toda esta frustración con la que me dejaste cargada.

Es horrible y molesto todos los días pasar por la rutina de despertar, bañarse, pensar "pero qué es lo que pasa mi cabeza, superalo!, ir a trabajar, comer, pensar "pero qué es lo que pasaba por la cabeza de él, Dios necesito superarlo", no sé cuánto más voy a durar en eso pero necesito que se acabe porque vivir frustrada en el amor no es que sea mi plan de este semestre.

Creo que si hago un mapa de eventos lo primero que debería anotar es que acepte meterme con alguien que no sabía que quería, que no tenía planes, metas ni prioridades. Que le daba igual frió que caliente. Y sí, de eso también estoy arrepentida.

No digo que el tiempo bueno no existió, de no haber existido no estaría pasando por esto, pero ese tiempo bueno me dio una idea de que tan excelente hubiese sido conocerte en un momento en el que de verdad quisieras intentar algo, de verdad le hubieses invertido sentimientos o siquiera hubieras tenido en cuenta que si te metes con alguien y le dices "quiero esto contigo" la persona lo va a tomar en serio porque no sabe que tu no tienes ni idea de que quieres.

Me hubiese gustado saber realmente que no estaba en una relación de verdad, ni siquiera en una de prueba, que realmente no estaba en nada, que simplemente era una masa llenando un hueco que igual podías tapar con amigas o viendo televisión pero no me lo dijiste y cuando me di cuenta ya estaba digamos que confiada en que a empujoncitos te podía poner en mi frecuencia. Cada vez que recuerdo eso, ese intento mío por explotar lo poquito que dabas me da impotencia y la impotencia irremediablemente acaba en lagrimas.

Y curiosamente de lo que más me arrepiento es de llorar tanto por algo que no vale la pena porque mirando en retrospectiva y mirando a futuro esto no vale la pena, me molesta y me llena de rabia que solo pasar por una esquina me traiga un recuerdo y el recuerdo acabé en lagrimas pero quién me manda a no hacerme caso.

Quiero agradecer lo bueno todo lo  bueno, que fue muchísimo, pero no quiero echarle cabeza a si de verdad te fluía ser así, hacer esas cosas lindas, decir esas cosas lindas o simplemente estabas agotando un repertorio.

Siempre recuerdo tu fracesita "debimos ir mas despacio"; de habérmela dicho en el momento adecuado te habría dado la razón y seríamos amigos porque no me habría dolido tanto pero pues aquí te tocaría a ti arrepentirte de no habérmela dicho en el momento correcto, y dudo que te arrepientas de cualquier cosa que haya pasado entre nosotros.

viernes, 1 de julio de 2016

Pimentón.

La historia de Galla no es la más interesante de todas, realmente sospecho que ella cree que no es interesante pero algo de interesante tiene desde que la estoy contando. 

Empecemos por el final y de ahí armamos el resto: Galla muere. Ahora, iniciemos la historia:

Se encontraba Galla picando unos pimentones cuando sonó el teléfono y... espera un momento, ¿quiero contar la historia de una mujer aburrida como Galla y saber que al final de la historia va a morir? No estoy segura de querer hacer eso... pero creo que se lo debo a Galla entonces continúo:

Se encontraba Galla picando unos pimentones para una cena especial que  iba a dar en su casa esa noche; o sea que mientras Galla picaba los pimentones podría ser la mañana o el medio día pero, ¿quién se pondría a picar lo de la cena en la mañana? entonces supongamos que era sobre las dos pe eme. 

Se encontraba Galla picando unos pimentones a eso de las dos de la tarde para una cena especial que iba a dar en su casa esa noche a sus suegros que venían de muy lejos a conocerla. Ella obviamente estaba muy nerviosa porque su suegra era una señora muy dulce y Galla era diabetica, lo siento, ya retomo. 

Galla sólo conocía a su suegra por video chats y llamadas así que verla en persona le causaba un poco de ansiedad, así supiera de antemano que su suegra la adoraba en un rango bastante bueno para sólo tener cuatro meses de estar en una relación formal con su hijo. No el hijo de Galla, el hijo de la suegra de Galla. 

Ojo con esos detalles. 

Galla planeaba cocinarle un pato en salsa de pimentones a su suegra siendo muy conocedora de la fascinación de su suegra por estos dos ingredientes, lo malo era que Galla recién había dejado el vegetarianismo por su novio Sebastian, así que no recordaba muy bien si el sabor del pimentón combinaba con el pato, pero tenía un truco o plan b desde la perspectiva que se viera. 

Tenía una botella de Shiroz... mentiras, tenía una botella de vino tinto que había comprado en el supermercado que quedaba enfrente de su casa, muy bonito ese super por cierto, Galla podía comprar casi todos sus víveres ahí a muy buen precio y le agradaba el cajero, un muchacho flaco de ojos cafés que siempre le sonreía y le ofrecía un caramelo por su compra. Coqueta Galla. 


Volvamos al pato, Galla planeaba emborrachar ese pato de tal forma que sólo se sintiera el sabor del vino en caso de que el pimentón y el pato no combinaran pero para hacer su movimiento la comida debía estar lista mucho antes de que su suegra llegara por lo que eso nos responde por qué estaba Galla preparando una cena a las dos de la tarde.



FIN. 



Este no es el fin de la historia, recuerden que Galla muere.


domingo, 10 de abril de 2016

Las series, el amor and chill.

Quiero hablar del amor porque como toda emoción generada por una cadena de reacciones químicas no quiero esperar a que me corten el suministro para decir obviedades.

Me pareció muy cómico que hoy cuando llego la hora semanal que dedico a ver series, cuando fui a agarrar el pc lo vi como una cosa muy triste porque simplemente me iba a acostar en el mueble a alternar entre "Better Call Saulito" y "Dame Devil" y tomar limonada hasta que me dieran las diez de la noche para dormir. No supe cómo tomar que una persona fuese capaz de cambiarme la percepción que tenía sobre mis "planes divertidos" de fin de semana.

Después del momento cómico llegó la preocupación, "esto no me parecería aburrido si estuviéramos los dos, pero si estuviéramos los dos ya no sería mi hora semanal de ver series..." esa parte no me preocupó mucho porque igual no le tengo tanto cariño a las series pero luego mi cerebro desocupado siguió maquinando, "¿y si me acostumbro a ver series con él y luego pasa algo?" y pues ya no pensé sólo en las series, pensé en las cosas que hacemos y que pasaría con esas cosas si pasa algo! 

No quise seguir pensando porque aparentemente soy capaz de desatar un brote de virus mortal en mi cerebro si seguía por ese camino. 

Que asunto tan complicado es el amor, me pareció. 

Al final decidí no ver series, escuchar música (cosa aun peor, diría yo, para las cuestiones del amor) y venir a escribir que ahora no sé qué hacer con la hora semanal de series.