miércoles, 18 de enero de 2023

Me derramo.

 Constantemente siento que mi existencia se derrama a través de mi, como si fuera una masa de arepas con demasiada agua y por más harina que le eche no funciona, se sigue desarmando, se sigue derramando, sigue siendo insuficiente para lo que debe hacer. 

Constantemente pienso también que existir no debería ser tan complicado, mucha gente lo logra y ni siquiera tiene que pensarlo. No se les cruza una duda sobre por qué existen o para qué. 

No quiero ser tan trascendental, simplemente no quiero sentir esta presión en el pecho producto de que mi cerebro esta tratando de hacer algo conmigo sin llegar a descifrar qué. 

Es una fantasía mía, personal y profunda la idea de sentarme a ver mi propio cerebro, tocarlo, sentirlo, verlo, entender cómo trabaja, entender por qué me hace esto, por qué no puedo vivir la vida sin sentir que duele, por qué no puedo entender todo como lo entienden los demás, por qué las matemáticas son díficiles, por qué no supero que mi papá no me quiso ni me quiere ni me querrá, que mi mamá no tenía tiempo para mi, que las relaciones que construí a lo largo de mi vida estuvieron mal desde el principio, por qué no puedo aprender un idioma tal como quiero. 

La mayoría de días simplemente olvido todo, olvido qué hago, para qué lo hago, por qué lo hago, cómo lo hago. Me dejo llevar por la logica de las cosas, que gracias al cielo ahora existe en casi todo lo que me rodea. Me molesta sin embargo que las cosas me parezcan tan sin importancia, tan vacías, tan dolorosamente pequeñas. 

Escribo esto porque mi terapeuta me recomendo dejar salir lo que pasa por mi cabeza, no simplemente escaparme como un caracol y afrontar un poco todo lo que me sucede. Lo pienso así, "escribo esto porque debo enfrentar lo que estoy sintiendo" pero no sé qué estoy sintiendo. La mayoría del tiempo no sé qué me pasa ni sé que esta pasando. Todo se siente como un lluvia torrencial. Muchos pensamientos sin sentido cayendo al tiempo, muchas ideas sin conexión muriendo. No estoy afrontando, se siente más bien como vomitar. Un alivio momentaneo al menos. 

Por ahora, es eso.