Hace poquito me preguntaron qué si no tenía algún hobbie o alguna actividad en la que desperdiciar parte de mi vida y me dejaron fría porque la típica respuesta "escribir" me dejo de servir hace mucho tiempo.
Escribir que es como andar en bicicleta sí se puede olvidar, se puede oxidar la habilidad y en mi caso, me pase de largo el cultivo y simplemente creo que murió. Escribir informes - como alguien dijo una vez - no requiere de prosa, sólo es verificar tildes y no decir incoherencias; cosa que si se mira con detenimiento es mas bien triste... cuanta libertad que da dejar salir incoherencias, inofensivas y tiernas ideas sin hilo conductor que sólo querían conocer la luz sin esperar nada mas...
Retomando, la idea es que me quede con una verdad en las manos: no tengo un hobbie y entre tanto pánico porque me tocaba aceptar que me quede vacía sentí como una emoción toda boba. No necesito decir que cuando no estoy haciendo cosas productivas me dedico a una sola cosa y aquí la idea de hobbie me parece dolorosa, ¿cómo pueden decir que una actividad que genera placer no es productiva? nuestros representantes en la academia deberían repensar bien este concepto pero bueno, la cosa es que en mis ratos libres podría dedicarme hasta a cantar porque no tengo UN hobbie especifico.
Sé que podría retomar la idea de dibujar pero no quiero que mas arboles mueran por alimentar bobadas, ya que tengo la oportunidad de decidir me gustaria que mi hobbie fuese algo que no requiriese de otras cosas para hacerse; decidí que mi hobbie es pensar.
Lo hago mucho, no muy bien, pero se me da bien eso de tomar una idea y empezar a desmechuzarla para saber qué puede haber delante o detrás o hasta en los laditos; me funciona de maravilla cuando estoy estudiando y las letras por mas que trate de hacer de Víctor Frankenstein no cobran vida, tomo la idea y como si fuera de plastilina empiezo a pensarla y la vuelvo un personaje que dejo andar libre en mi mente. Es un ejercicio muy interesante y no sé de donde surgió pero ahora es mas yo que mi propia persona.
Ser un individuo sin talentos tiene sus ventajas, dolorosamente eso sí, tuve que aceptar que de este pedazo de materia no va a salir el próximo Picasso ni la siguiente Frida Khalo pero bueno, según la metafísica ellos están por ahí, en la mente de algún niño otaku esperando para alcanzar los siguientes logros en su camino a la ascensión.
Creo que otro problema de no tener hobbies es que no tengo un campo experimental donde practicar la disciplina y me tocara esperar a los treinta a que la ola de "qué estoy haciendo con mi vida" me instale ese chip.
De momento disfruto ser una persona sin talentos, es dificil aceptar en publico que no me importa no saber dibujar, cantar, bailar o cualquier cosa que requiera nacer con eso adentro pero sobreviviremos.