Ha pasado tanto tiempo que no sé que decirme a mi misma, creo que este año como resumen general fue exageradamente bueno. Podría hacer un resumen:
Conseguí la tan anhelada estabilidad laboral, aun habiendo cambiado dos veces de trabajo en un año.
Es la primera vez que logro hacerlo porque lo deseo no porque me toca.
Acabé una relación dañina que me hacía muchísimo daño.
Aprendí a soltar, pero no románticamente sino de verdad, entendí que no debo conservar a toda la gente en mi vida solo por que sí.
Pasé un semestre muy muy muy malo pero logré llegar a tercer semestre de una carrera. Solo me demoré nueve años en lograrlo. Se siente agotadorsisimo pero al mismo da una sensación de felicidad amarga.
Cree relaciones sanas de amistad, donde las emociones de todes importan y deje de creer que todo giraba en torno a mi cosa bastante difícil de lograr ya que tengo un complejo serio de víctima que aún trabajo fuertemente.
Empecé a asistir a terapia, y acepte que si tengo un problema y tengo la solución no debo pelear sino aceptarla así me duela o crea que me va a cambiar.
Cambiar es bien, es positivo, es movimiento, es energía.
Sigo siendo muy mala para manejar mi propio dinero y aunque este año mejoro considerablemente sigo siendo un hueco y todavía no logro aprender a ahorrar.
Baile muchísimo este año, fue increíble sentir dolor de piernas por bailar salsa toda la noche. Como terapia lo recomiendo
Me desprendí de tabúes, del cuerpo, de la vida, del sexo.
Aprendí a querer.
Retorne a la lectura, de forma lenta pero segura.
Viaje.
Vi mis artistas favoritos.
Creería que soy una persona más fuerte.
Al final esto no era lo que pensaba decir, la verdad se me olvidó un poco por qué abrí la ventana en primer lugar pero ya después de escribir todo esto considero que debo cerrar el balance y asumir que todo lo que pasó y todo lo que vendrá al final será porque actué en consecuencia.
Quiero agregar que una cosa que quisiera para el nuevo es dejar de sentir angustia, es muy cansado todo el tiempo sentirte en peligro.
Espero lograr mi paz mental y avanzar a nuevos terrenos,
lunes, 16 de diciembre de 2019
sábado, 20 de julio de 2019
Meramente yo
Hay muchos momentos de la vida en los que la frustración puede llevarnos a cometer sin numero de locuras; el desespero de no llegar a ningún lado acaba por estallar hasta a la mente más serena.
A mi en lo personal me ha pasado infinidad de veces desde que decidí - sin saber - que era momento de irme de mi casa, creo que lo mejor que me podría haber sucedido en esa época es que alguien me cogiera del pelo y me encerrara hasta que fuera un ser humano razonable. Eso no paso.
Como tampoco paso que nadie me explico que cuando uno trabaja debe asumir responsabilidades y que ya no es el colegio y que tu mamá deja de entenderse con el coordinador académico cuando incumples algo. En este mundo adulto cuando incumples en algo con tu trabajo lo único que esperas es que en el mejor de los escenarios la carta de referencia quede con alguna palabra bonita.
Estoy en la -calle- desde los dieciocho, literalmente, en el segundo que cumplí años arme mi maleta y como toda rebelde tire la caña lo más lejos que me daba y gracias al ser invisible que me cuida no fue muy lejos.
Todo lo que ha pasado desde esa época ha sido meramente porque yo lo decidí sin saber, tome conciencia de mis actos a los veintidós años y fue una bomba reveladora porque sentí la abrumadora realidad de que era responsable de mi humanidad.
Aunque hacerme consciente no indica que me hiciera responsable, eso sucedió a los veinticinco años.
Uno creería que ya en este punto por fin logre lo que estaba buscando desde los dieciocho: independencia, madurez, estabilidad, definir metas, alcanzar logros.
Parcialmente, sí.
Pero llegar acá solo me ha causado aún más frustración y ahora siento ansiedad de ver todo el tiempo que estuve perdida y caminando sin razón ni oficio. Siendo como que no era sino que estaba probando.
sábado, 23 de marzo de 2019
Si no hay química no hay corazón
Esta semana ha sido, como pocas, muy dura de vivir y no exactamente porque todo me este saliendo mal. Curiosamente pasa que todo marcha como yo quiero que marche.
Decidí lo que no me había decidido a decidir y dije en voz alta palabras que no había querido pronunciar y cuando abandonaron mi cuerpo y cumplieron su función todo sobre lo que estaba parada se movió.
Es importante aclarar que aunque estoy muy quebrada en este momento estoy tranquila porque mantengo la mente en el norte. Mi Norte.
Este pequeño barco que con los golpes parece que se hunde cada vez hasta ahora sigue manteniéndose en rumbo, eso sí, cada vez con más parchecitos.
He tenido que revisar varias muchísimas veces qué es lo que estoy haciendo, cómo cuando uno no esta seguro de que los pies le van a responder y en cualquier momento las rodillas van a tocar tierra. Me descubro dolorosamente, me conozco en un momento en el que no creí llegar a estar nunca.
Y no es porque anteriormente nunca me hubiera pasado tener que volver a empezar, la diferencia en este caso es todo el camino que tenía por delante y que ahora debo abandonar sin *razón aparente*
Razones podrían ser miles pero ninguna se me hace lo suficientemente grande, fuerte, valida. Cada día que pasa veo más y más pequeña la razón por la que me metí en esto.
Tengo que repetirme que esto es por mi, así sienta un hueco gigante en el pecho y sienta que no tiene sentido.
Debo recordarme que debo correr muchísimo para alcanzarme porque otra vez me deje atrás.
Esta vez las lagrimas me salen como ácido porque no son las lagrimas de "por qué te fuiste" sino que son lagrimas de "¿qué putas estábamos haciendo?" son lagrimas de ver mi casa vacía, son lagrimas de ver mi reflejo solo en la sombra de la calle, son lagrimas de entender que nadie jamás volverá a llenar ese espacio que tiene una figura recortada a tamaño real.
Que aunque sané todos estos vacíos, siempre tendré esa figura recortada en mi.
Me siento molesta, lastimada, herida, triste y abandonada pero respiro y sé que en algún momento todo esto pasara. No solo para mi sino también para él.
domingo, 9 de septiembre de 2018
No Comeréis
Recuerdo cuando pensaba que escribir era sencillo porque mis manos buscaban el papel sin darme cuenta realmente de lo que estaba haciendo.
Era mi forma de respirar en una época en la que no sabía hacer otra cosa.
Siempre me digo que no sé cuándo dejé de hacerlo pero creo que si lo analizara podría ver el momento en que cogí una hoja y no pude volver a poner palabras en ella sin sentir que era todo un desastre.
En ese momento me volví un desastre en general.
Empecé a vivir mi existencia de ese modo, creyendo que en cada aspecto de mi vida era un desastre y por lo tanto eso esperaba dar.
Tampoco sé en que momento me di cuenta que no soy un desastre, que realmente soy buena en muchas cosas y que si quiero ser buena en otras requiero esforzarme.
Parece algo básico pero no lo es, realmente no es básico porque interiorizar el propio conocimiento de si mismo es de las cosas más difíciles que hay, para es como tratar de instalar un programa en un computador de avanzada usando un disquete.
domingo, 21 de enero de 2018
Por mera flojera, la verdad.
Esta entrada tiene un solo objetivo, único, directo y esclarecedor: explicar "Las Cybergallinas. Escena I"
Resulta que esa historia se me ocurrió un día en un tuit y me dio mucha risa pero no se me dio por hacer un hilo ni nada de eso, luego quise escribirle una nota en el blog y más tarde pensé en escribirla a mano.
Cómo soy muy floja y abandonada ninguna de esas opciones se dio pero la idea de terminar la historia seguía conmigo así que pensé "voy a grabarme contando la idea y luego la transcribo" pero como mi nivel de flojera es demasiado alto cuando vi que el audio tenía cinco minutos y no había ni acabado de describir un agente de la historia sufrí un ataque serio de "no puede ser, esto no va a pasar jamás"
Igual no quería abandonar la bendita historia entonces opte por hacerme de todas las herramientas tecnológicas posibles en este bello momento de la tecnologia y decidí que la voy a contar en mi cuenta de soundcloud pero -y este pero sí es el colmo de los peros- ya había grabado algo y no quería volverlo a grabar así que, ¿qué hice? subí el audio así "sucio" con eco y con dos notificaciones de whatsapp sonando a la mitad.
Espero sepan perdonar mi grosería de subir una cosa tan horrible pero en recompensa el siguiente audio será sin eco y sin notificaciones con argumento, inicio y nudo porque este audio solo fue para explicarles la severa importancia de empezar a construir las cybergallinas.
No siendo más, acá les dejo el link.
https://soundcloud.com/karol-vanessa-izquierdo/las-cybergallinas-escena-i
ATENTA A LOS COMENTARIOS PARA INVENTARLE PERSONAJES INTERESANTES A LA HISTORIA.
martes, 9 de enero de 2018
Recuérdame
Escucho una canción exageradamente emotiva para mí mientras escribo esto, así que todo es cien por ciento sentimientos. Dicho eso, inicio:
Este fin de semana que pasó estuve con un amigo haciendo de todo, poniéndonos ontológicos y místicos, hablando de la trascendencia del universo y viendo netflix y entre conversaciones que iban y venían terminamos hablando de nuestros amigos, los suyos y los míos y durante la charla el solto una frase que en el momento me pico pero no le di revuelo porque no la analice ahí mismo.
Él dijo: "desde que la conozco solo he pasado cuatro días sin hablar con ella"
Esto lo dijo mientras me explicaba la relación que existe entre él y una chica, dijo cosas más interesantes como que los unía el gusto por cosas exageradamente específicas y pues dejó claro que tenían una relación a un nivel inimaginable.
Y bueno, ha pasado que mientras repetía por enésima vez una canción que no logro entender del todo pero siempre logra ponerme emotiva he recordado la frase y sentí un estrujon en el corazón.
Nunca he sido constante con nada, ni con los trabajos, ni con los intereses ni con los amigos; constante no significa que abandono solo que voy y regreso mucho no soy permanente, no logro serlo y no sé como serlo pero sé también que la gente a tu alrededor sí puede ser constante (y esto es un pensamiento muy egoísta yo sé) y permanecer en tu vida.
Soy la clase de gente que habla una vez al mes con la mejor amiga y no siente que este mal, entonces no sé por qué me dolió tanto una frase que sé que es la realidad para la mayoría de la gente.
La gente sí habla mucho con sus amigos.
Con él puedo pasar más de un mes sin hablar y saludarnos como si nada, y nunca había pensado que fuera malo.
Creo que lo que me incordio de la frase fue el tono, dijo "no he pasado más de cuatro días sin hablar con ella" con devoción, como si necesitara de sus palabras para ser.
Tal vez simplemente sea la emotividad que me corre por el cuerpo la que me haga pensar así pero me parece que no tener a alguien que diga con devoción que no puede pasar más de cierto tiempo sin hablar conmigo esta mal.
En cierta forma puedo decir que estoy celosa de ella porque logra que la gente la quiera y la necesite y tal vez ni lo sepa. Eso debe ser hasta un don.
Ahora siento de nuevo que mi forma de querer esta mal, que soy como un accesorio en la vida de la gente y sí me pone triste pero no sé cómo no ser así.
miércoles, 8 de noviembre de 2017
¡LIBERTADES!
Este año (y estamos en Noviembre) ha sido exageradamente caótico y revelador, por fin acepte que soy un adulto y que me toca decidir sobre mi, lo que por supuesto hago muy mal.
Quiero hacer un recuento de todo el año porque en serio siento que si no lo dejo por escrito tal vez se me olvide y deseo recordar cada segundo porque he tenido momentos muy reveladores tipo Homero Simpsons hablando con el coyote en el desierto pero sin las drogas (okey si hubo drogas pero muy poquitas).
Para hablar de este año tengo que hablar del pasado, que fue un año muy frustrante porque tenía un trabajo en un ambiente hostil, seguía sin saber que hacer conmigo y con planes mal elaborados, me metí en relaciones insanas y un montón de cosas más por consiguiente cuando empece 2017 era una caída en picada asegurada.
En los primeros dos meses pude cortar los lazos con las malas relaciones, me quede sin trabajo, absolutamente sin ingresos y con un proyecto muy débil a la vista pero me aferre a eso con mi vida, decidida a que si iba a cambiar tenía que empezar por el trabajo.
Con esa decisión empecé a equilibrar mi balanza, ha sido un proceso duro porque aún a final de año no he logrado terminar de ponerme de pie pero estoy muy agradecida con todas las cosas que he conseguido por haberme arriesgado.
La cuestión no es solo económica porque siendo clara de eso no hay es pero nada.
La cuestión es que este año me conocí en el fondo del pozo, descubrí cuáles son mis miedos, entendí que quiero para mi en el futuro, sola y con pareja.
Entendí mi propia vida, ame a mis amigos y si se puede decir creció aún más el respeto que le tengo a mi madre porque sin ella mi vida no tiene sentido. (también entendí eso)
Digamos que ahora tengo un trabajo donde puedo proyectarme y hacer planes, tengo amigos que son valiosos solo por quererme y tengo claras mis metas.
Esto sigue siendo duro porque no encuentro ninguna tabla de la que aferrarme, solo soy yo en medio del desastre y la única forma de llegar a la orilla es bracear.
El otro año esta lleno de promesas y planeo cumplirmelas todas porque son promesas que me he hecho gracias a las decisiones que tome y merecen ser vividas y volverse reales.
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