martes, 6 de abril de 2021

No sabía que título ponerle.

 ¿Cómo puedo medir lo que siento?

Como muchas veces nunca sé realmente como iniciar estas conversaciones conmigo misma, tengo como una idea flotándome pero cual mariposa se me escapa. 

Nuevamente como muchas usare mi formula favorita: iniciar por el principio.

Soy una paciente psiquiátrica. (mucha gente que me conoce de toda la vida diría "con razón")
Diagnosticada oficialmente llevo pocos años pero de vivir conmigo, bueno, ha sido toda una vida. 

De saber que no estoy imaginándome las cosas, me queda la sensación de tranquilidad de que por lo menos estoy haciendo algo. Del otro lado esta el hecho de que vivo evaluando mis emociones y dudando de ellas todo el tiempo, pensando si tal vez es una exageración o una "idea mía". Pensando tanto en que estoy bien que no logro identificar cuando no lo estoy. 

Le huyó a las ideas, le huyó a no saber. 

A veces siento que es exagerado, que todo es una mala interpretación del medico, mía, del mundo. Pero cuando estoy sentada tratando de concentrarme en alguna cosa, cualquier actividad que me provoque calma, sé que no es una imaginación mía ni del medico ni del mundo. 

Me suele suceder que estoy pensando y de repente me salta un mensaje en el cerebro "ME QUIERO MORIR" y me quedó pasmada. "¿De dónde surgió eso? Yo no me quiero morir. Qué me pasa? Por qué pienso eso?". Claro que no es todo el tiempo, es como una publicidad que solo aparece cuando visitas ciertas paginas llenas de virus. Mis paginas virulentas mentales son en su gran mayoría asuntos del trabajo. 

No es que odie mi trabajo, en general solo siento insatisfacción, esa insatisfacción me lleva a sentir pereza y esa pereza me lleva a sentirme fastidiada de todo. Esa es la cadena. Claro que hay cadenas en otras áreas de mi vida. La universidad, despertarme, ser un humano funcional y esas cosas. 

Quería de alguna forma sacar esto de mi porque estos pensamientos me persiguen y me agotan, me cansan y lastiman y también me enojan porque estoy viviendo una vida bella, que vale la pena vivir, y ese bloque de mi existencia es el que me hace saber que no me quiero morir ni me quiero sentir miserable todo el tiempo. 

En fin, lagrimas más lagrimas menos, eso era lo que quería compartir. 


miércoles, 16 de diciembre de 2020

Inconclusa

 He sentido estos días que soy una parte de algo, que mi trabajo es juntar partes de un algo, que mi vida se divide en partes. 


Cómo expresarlo bien, siento que soy una fracción, una fracción de todo mi yo, una fracción de todo lo que fue y una fracción de todo lo que voy a ser. No me siento mal por entenderme de esta forma, me siento extraña por entenderme de esta forma. 

No importa si es en mi hogar o en el trabajo vivo con la sensación de estar olvidando algo, de que voy a dejar atrás una herramienta importante para la vida (una sensación muy tranquilizadora)

Lo importante de este nuevo descubrimiento es que no lo tomo como muchas de las cosas que me han sucedido anteriormente, llena de miedos o angustias. Esta vez asumo esto con la tranquilidad de saber que simplemente es parte de mi y tengo que lograr que mi vida sea cómoda, feliz y sencilla siempre, sin importar qué parte este o no viviendo. 

Tengo un caso para contar, que es finalmente lo que me trajo a esta entrada de blog el día de hoy. 

En 42 horas voy a afrontar una auditoría que estaba totalmente perdida desde que empecé a trabajar hace dos meses, durante este tiempo he fluctuado entre "todo va a estar bien" y "que mierdero" cada día durante todo el día. He trabajado en organizar y apoyar y gestionar y avanzar y siento que no llego a ningún lado. A veces con el sentimiento de que es mi responsabilidad que esta auditoria se pierda, a veces con el sentimiento de que es mi responsabilidad que esta auditoria se gane. 

He sentido que todo es infructuoso y he sentido que se ve la luz al final del túnel. En  42 horas sabré que tanto de cada cosa es real y repasar toda la lista sabiendo qué sé qué me falta y que no es simplemente agonizante. En 42 horas ya todo esta hecho y aún así creo que puedo lograrlo pero luego siento que no y así se va el día. 

jueves, 29 de octubre de 2020

Desorden

Tengo mi vida en desorden, en un caos absoluto, que ha logrado andar y fluir de forma espectacular. 
Es abrumador y me aturde, parece que la única forma de avanzar por medio del caos es crear un caos nuevo. Avanzar es dejar el caos pequeño y entrar al grande, así lo siento. 

No digo que sea malo, no digo que sea lo ideal.

Digo que me apabulla entenderme a este nivel, que nunca creí alcanzar tal compresión de mi misma. 

He optado por abandonar viejas seguridades y abrirme a nuevas inseguridades que buscan soldarse en mi vida de alguna manera. Siento que estoy a punto de alcanzar algo pero nuevamente me corren la meta de llegada y tengo que seguir otro poquito más.

Descansar.
Seguir.
Descansar.
Seguir.

Es un ritmo al que creo que me puedo acostumbrar pero no quiero, quiero alcanzar la meta de una vez, tirar la bandana y celebrar pero mientras lo logro tengo que avanzar.  

Descansar
Seguir
Descansar 
Seguir.

martes, 9 de junio de 2020

El Agua


Entendí algo del lugar donde vivo, creo que me demoré un poco en darme cuenta porque son tres años de estar diariamente en el mismo sitio y no ser capaz de verlo pero me alegra que antes de partir pude abrir los ojos. 

Resulta que este hogar me habla por medio del agua. 

Desde que estoy aquí me ha pasado un sinnúmero de cosas, que se ha dañado la nevera,  que se ha roto un tubo que iba por mi techo y llovía sobre la cocina, el inodoro se ha decidido a suicidarse casi que ha diario y todo esto ha llevado a que siempre se este inundando. 

Para mi es casi normal levantarme y darme cuenta que el piso esta lleno de agua, es algo cotidiano y por lo cotidiano no había notado lo insistente que era el mensaje. 

Ahora se puede pensar que me enloquecí porque creo que mi casa me manda mensajes por medio del agua, tal vez.

Es un poco complicado de ver, yo no lo veía hasta hoy que mi nevera dejó de funcionar por onceava vez y otra vez todo estaba inundado. Al mismo tiempo que empezó a salir agua del baño. 

Me causa algo de gracia darme cuenta en el nivel de caos que vivo pero reza el refrán que las cosas se parecen a sus dueños. 

La cosa es que hoy lo noté porque estoy en una cuenta regresiva, no tan dramático como morir sino más bien como mudarse. Llevo una semana procesando casi que al rayo veloz que sucedieron cosas significativas en mi vida y que no tenía para nada planeadas. Vuelvo a no es tan dramático como morir sino más bien, como quedarse sin trabajo. 

Por eso me pone contenta haber comprendido que mi casa me manda mensajes y que usa el agua para llegar a mi.

Voy a decir algo que suelo escribir mucho en mi cuenta de twitter, estoy cansada de estar cansada y también estoy cansada de la tristeza y en general estoy cansada de que todo me ponga triste. Algo bueno de esta semana es que después de enterarme que me quedé sin trabajo sentí como un bloqueo de emociones y fue un alivio momentáneo no poder sentir nada por no saber que sentir. 

Hoy rompí ese dique gracias a que se inundó mi casa y aunque siento tristeza también siento tranquilidad. 

jueves, 4 de junio de 2020

No Saber


Últimamente mi mente es como una ola que viene y va, trae recuerdos y dolores que permanecían en el fondo del cajón. Algunos recuerdos son muy tontos, otros son extraños, otros son indescifrables. 

Quisiera poder culpar a la situación actual, quisiera decir: esto me pasa porque llevo tres meses encerrada en mi casa, esto me esta sucediendo porque me estoy ahogando en mis propios pensamientos. 

Pero no, una crisis económica mundial y una alerta sanitaria fueron solo mi abono, pero esto que siento, ya estaba aquí conmigo desde muchísimo antes de que descubrieran el Covid-19. 

Hay varias cosas que no puedo creer aún, (la palabra correcta sería "procesar" pero me parece fea) por ejemplo que estemos a Junio y esta cosa haya empezado a causar pánico desde febrero, o sea, son cuatro meses de terror en los que simplemente nos han plantado la idea de que tenemos que aprender a vivir así mientras tanto, ¿alguien sabe cuánto dura un "mientras tanto"?

Se me hace imposible de aceptar vivir de esta forma, este sinnada perpetuo donde el contacto, la diversión, los planes son una cosa extraña. Esta vida en la que la gente pierde su trabajo y muere en terrible soledad. 

Particularmente a mi me ha costado trabajo entender que la vida esta siguiendo su curso y soy yo la que esta quedando relegada, soy yo la que esta abandonando sus planes, perdiendo su barco. No existe suficiente medicación en la tierra que te ayude a procesar esos pensamientos.

Vivir así se siente como ir muy rápido pero ver todo quieto, sabes que en el momento que frenes vas a sentir ese sacudón y te da miedo. A mi me da miedo. 

lunes, 27 de abril de 2020

Las emociones

Este es un año difícil, no sólo por la pandemia. En lo personal siento estar viviendo un retroceso en mis deseos y en las cosas que creí ya estaba logrando. 

No sé cómo procesarlo y ponerlo en palabras, porque lo siento como una bola pesada de metal en el pecho. Como algo que se hunde cada día más y que no me deja espacio para respirar. 

Esta bien aceptarlo, creo. 

Aceptarlo es saber que existe, comprender que está ahí y que está en mi. Me parece que no podría empezar a hacer algo sino aceptará que tengo una bola en mi pecho. 

viernes, 20 de marzo de 2020

Estos Tiempos


Despertar, prender los computadores, levantarse de la cama, cepillarse los dientes.
Mirar la hora, prepararse algo de comer, revisar el correo, volver a mirar la hora. 
Volver a la cama, mirar la hora nuevamente. Comer otra vez. 
Respirar, mirar la hora. 
Pensar en los problemas que tenías antes de que todo esto empezara, ¿siguen ahí? 
sí siguen ahí,  parecen más pequeños pero en realidad se están haciendo más grandes. 

Respirar, pensar. 
Trabajar o tratar de trabajar o tratar de recordar que era eso tan importante que tenías que hacer el lunes de la semana pasada. 

Contemplar la soledad, caminar en los diez metros cuadrados que tienes disponibles. 
Seguir pensando. 
¿se te esta olvidando algo? tal vez. 
Limpias por quinta vez en la semana, por quinta vez en el día, por quinta vez en esa hora. 

La fe esta puesta en superar, en avanzar, en sobrevivir, en creer. 
No sientes la velocidad de tus pies, la rapidez de tus palabras, estas ocupado en tener fe. 
No puedes pausar ni un segundo porque si te detienes se puede caer todo y no podrías sobrevivir. 

Nuevamente, despiertas. ¿cambio algo? ¿esta pasando algo? ¿es todo esto algo que me estoy imaginando? no, es real. 
Esta en la televisión, esta en la radio, esta en la internet, esta en la mirada de tus vecinos, en la voz de tu mamá, en la vocecita que te habla todos los días en tu interior. 

Quisieras que muchas cosas fueran diferentes. 
Tener compañía, tener una casa más grande, tener más plata en la cuenta, tener dos gatos, un perro, tener una terraza, tener a tu familia cerca. 

Pero te despiertas nuevamente, estas solo y esa angustia cada vez se hace más pesada.
Detienes el pensamiento porque no puedes estar angustiado, toda tu energía se debe gastar en creer.